El Ejército de Nigeria rescata a 360 personas secuestradas por yihadistas en una operación con trágico saldo
El Ejército de Nigeria liberó a unas 360 personas, en su mayoría mujeres y niños, que habían sido secuestradas por yihadistas en un ataque en marzo pasado en el estado de Borno, al noreste del país. La operación, confirmada este domingo, dejó un trágico balance: dos bebés murieron durante el rescate debido al difícil terreno montañoso.
Las víctimas fueron rescatadas este sábado en las montañas de Mandara, una zona fronteriza entre Nigeria y Camerún utilizada como escondite por los terroristas. El mayor general Abdulsalam Abubakar, comandante de la Operación Hadin Kai, explicó que los civiles habían sido secuestrados durante un ataque el 3 de marzo de 2026 en la comunidad de Ngoshe.
Tras el rescate, los liberados recibieron atención médica urgente en el Hospital General de Gwoza, y se les proporcionó comida y agua antes de ser trasladados a un refugio seguro. El ataque original, perpetrado por el grupo Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), dejó al menos 15 muertos y afectó a una base militar y un campamento de desplazados.
El noreste de Nigeria sufre desde 2009 la violencia de Boko Haram y su escisión, el ISWAP, que buscan imponer un Estado islámico en el país. Ambos grupos han causado más de 35.000 muertes y 2,7 millones de desplazados, según datos de la ONU.
Además, en el noroeste nigeriano, el grupo Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP) ha intensificado sus ataques en los estados de Kebbi y Sokoto. La presión militar contra estos grupos aumentó tras una serie de ataques aéreos conjuntos entre EE.UU. y Nigeria a finales de 2025.
La operación de rescate marca un nuevo capítulo en la lucha contra el terrorismo en la región, aunque el costo humano sigue siendo devastador.





