Explosión en mercado de Nigeria deja más de 100 muertos: Ejército lo califica como "ataque antiterrorista", pero testigos hablan de víctimas civiles
Un estruendo ensordecedor seguido de columnas de humo negro marcó el inicio de la tragedia en Jilli, un remoto pueblo del noreste de Nigeria. Según sobrevivientes, el ataque —atribuido por el ejército nigeriano a un "blanco terrorista"— dejó un saldo de al menos 100 fallecidos, incluyendo mujeres y niños que comerciaban en un mercado local.
Testigos describieron escenas de caos: "Las llamas lo cubrían todo. Gritábamos mientras buscábamos a los heridos entre los puestos destruidos", relató un vendedor a este diario. El gobierno, aliado clave de Estados Unidos en la lucha contra grupos yihadistas como Boko Haram, insiste en que el blanco era un enclave insurgente. Sin embargo, residentes aseguran que las víctimas eran civiles.
Contexto internacional
Nigeria enfrenta una creciente ola de violencia islamista en regiones fronterizas con Chad y Níger. Aunque el ejército local recibe entrenamiento y equipamiento occidental, operaciones como esta reavivan críticas sobre daños colaterales. En 2017, un bombardeo similar mató a 112 civiles en Rann, según Amnistía Internacional.
Reacciones y consecuencias
Médicos Sin Fronteras confirmó la llegada de 67 heridos graves a hospitales cercanos, mientras la ONU exigió una investigación "transparente". Analistas advierten que estos incidentes erosionan la confianza en las fuerzas de seguridad y alimentan el reclutamiento insurgente.
La comunidad de Jilli, ahora en luto, clama por justicia. "No éramos terroristas, solo queríamos vender nuestros productos", lamentó una viuda entre escombros. El gobierno prometió compensaciones, pero muchos dudan de que lleguen a las familias afectadas.





