EEUU y Venezuela chocan en la ONU mientras la crisis en el Caribe escala
Estados Unidos y Venezuela se enfrentaron nuevamente en el Consejo de Seguridad de la ONU en medio de una creciente tensión por las políticas de Washington contra Caracas. El gobierno estadounidense defendió su bloqueo a buques petroleros vinculados a Venezuela, mientras que Rusia y China rechazaron las acciones de EE.UU., advirtiendo sobre un posible agravamiento de la situación.
El embajador norteamericano ante la ONU, Mike Waltz, reiteró que la administración de Donald Trump continuará imponiendo sanciones "al máximo" para "privar a Nicolás Maduro de los recursos" que, según EE.UU., utiliza para financiar el llamado "Cartel de los Soles", designado como organización terrorista por Washington. Sin embargo, la Casa Blanca no ha presentado pruebas concluyentes que respalden estas acusaciones.
Presión internacional
El subsecretario general adjunto de la ONU, Khaled Khiari, recordó que los ataques aéreos contra presuntas "narco lanchas" han sido calificados como contrarios al derecho internacional. La lucha contra el narcotráfico, señaló, debe abordarse mediante la aplicación de la ley y no con el uso letal de la fuerza.
Por su parte, el gobierno venezolano acusó a EE.UU. de intentar apoderarse de las riquezas naturales del país. Samuel Moncada, representante permanente de Venezuela ante la ONU, afirmó que la narrativa de Washington encubre una "extorsión" y habló de "piratería".
Posiciones encontradas
China y Rusia se pronunciaron en contra de las acciones de EE.UU. El embajador alterno de China, Geng Shuang, criticó los actos de "unilateralismo y acoso" de Washington, mientras que Rusia responsabilizó a EE.UU. de las "catastróficas consecuencias" de su política para el pueblo venezolano.
El conflicto entre ambos países ha escalado desde principios de septiembre, con el hundimiento de embarcaciones en el Caribe Sur y la intercepción de buques petroleros. Waltz insistió en que estos barcos son el "principal salvavidas económico" de Maduro y su gobierno, al que EE.UU. no reconoce como legítimo.
Conclusión
La crisis entre EE.UU. y Venezuela sigue sin resolverse, con ambas partes manteniendo posturas firmes. Mientras Washington insiste en su política de sanciones, Caracas denuncia una intervención encubierta. Rusia y China, por su parte, advierten sobre el peligro de una escalada que podría afectar a toda la región.
La situación parece lejos de calmarse, dejando al Caribe Sur en el centro de una tensión internacional que podría tener consecuencias impredecibles.





