Estados Unidos ha levantado la suspensión de vuelos comerciales sobre el espacio aéreo de Venezuela, anunció este jueves el presidente Donald Trump. La decisión, comunicada durante una reunión del Gabinete en la Casa Blanca, pone fin a una medida vigente desde mayo de 2019 y marca un cambio en la política estadounidense hacia el país sudamericano, bajo el régimen de Nicolás Maduro.
Trump declaró haber informado personalmente a Delcy Rodríguez, presidenta en funciones de Venezuela, sobre la apertura del espacio aéreo. “Los ciudadanos estadounidenses podrán viajar a Venezuela muy pronto, y estarán seguros allá”, aseguró el mandatario. Además, destacó que la situación en Venezuela está “muy firmemente bajo control” y que las relaciones con las autoridades de Caracas son “muy sólidas”.
La medida llega tras meses de tensiones entre ambos países. En noviembre de 2023, en plena escalada de presión sobre el gobierno de Maduro, EE.UU. había declarado “cerrado por completo” el espacio aéreo sobre Venezuela. Esto obligó a la mayoría de las aerolíneas internacionales a suspender rutas directas o desviar vuelos hacia países vecinos para evitar sobrevolar el territorio venezolano.
El presidente estadounidense también señaló que muchos venezolanos residentes en EE.UU. están interesados en regresar o visitar su país de origen. “He dado instrucciones al secretario de Transporte y al Pentágono para que el espacio aéreo esté abierto antes de que termine el día”.
American Airlines, una de las principales aerolíneas entre ambos países, ya anunció planes para reanudar sus vuelos diarios a Venezuela tras la aprobación gubernamental y evaluaciones de seguridad. Sin embargo, el Departamento de Estado mantiene su alerta de viaje más alta para Venezuela, advirtiendo sobre riesgos de detención, tortura o secuestro para ciudadanos estadounidenses.
Trump aseguró que el proceso de tutela de Washington sobre Venezuela avanza “muy bien” y destacó la presencia de grandes compañías petroleras estadounidenses explorando en el país. “Van a traer enormes riquezas para Venezuela y para Estados Unidos”, afirmó, señalando que Venezuela podría ganar “más dinero que nunca”.
El presidente también evocó un controvertido paralelismo al afirmar que los venezolanos salieron a las calles “ondeando banderas estadounidenses” para celebrar decisiones previas de su administración. La comparación recuerda las promesas de la era Bush antes de la invasión de Irak, un momento histórico que generó división y críticas.
Este movimiento abre un nuevo capítulo en las relaciones entre ambos países, aunque persisten las incertidumbres sobre la estabilidad política y social de Venezuela, así como el impacto regional de esta decisión.





