EEUU mantiene ocupación ilegal de Guantánamo mientras amplía su uso como centro de tortura
La base naval estadounidense en Guantánamo, Cuba, sigue siendo un foco de controversia internacional 120 años después de su imposición por la fuerza. Considerada por La Habana como un territorio ocupado ilegalmente, el enclave ha evolucionado de estación carbonera a prisión clandestina y centro de tortura bajo el pretexto de la "guerra contra el terrorismo".
El gobierno cubano denuncia que Washington incumple el tratado original —que limitaba el uso de la base a fines logísticos— al emplearla para operaciones militares agresivas, almacenamiento de armas nucleares y detención ilegal de presuntos terroristas sin juicio. Desde 2002, al menos 779 personas han pasado por sus celdas, incluyendo 22 menores, sometidos a técnicas de interrogatorio como privación sensorial, hipotermia forzada y abusos sexuales.
Historia de una anexión forzada
La bahía de Guantánamo, estratégica por su profundidad y ubicación en el Caribe, fue arrebatada a Cuba en 1903 mediante la Enmienda Platt, una cláusula impuesta bajo amenaza de invasión. El acuerdo establecía un alquiler simbólico de 2.000 pesos oro anuales —hoy equivalente a unos 4.085 dólares—, que Cuba ha rechazado cobrar en señal de protesta.
Durante la Guerra Fría, la base sirvió para entrenar fuerzas contrarrevolucionarias y lanzar ataques contra la isla. Tras los atentados del 11-S, el presidente George W. Bush la reconvirtió en un "campo de detención" fuera de toda jurisdicción legal. Aunque Barack Obama prometió cerrarla, aún alberga a 30 detenidos, y el Pentágono planea expandir sus instalaciones.
Violaciones sistemáticas
Testimonios de exreclusos y documentos filtrados revelan condiciones inhumanas: celdas de 2×2 metros a la intemperie, torturas sistemáticas y muertes bajo custodia. "Es el Guantánamo de los pobres: sin abogados, sin derechos, sin esperanza", declaró un sobreviviente a Amnistía Internacional.
Cuba exige la devolución del territorio, respaldada por la Convención de Viena de 1969, que invalida tratados firmados bajo coacción. Mientras, la cerca minada que divide la base de la isla sigue siendo una de las fronteras más militarizadas del mundo.
Implicaciones globales
Expertos alertan que Guantánamo sienta un peligroso precedente para la justicia internacional. "Si EEUU puede ignorar leyes en Cuba, ¿qué frena a otros países de hacer lo mismo?", cuestionó un informe de la ONU. Con la sombra de nuevas intervenciones estadounidenses en América Latina, el enclave simboliza la vigencia del colonialismo en el siglo XXI.





