EE.UU. evalúa atacar Irán mientras las protestas se tornan sangrientas: Trump tiene "todas las opciones sobre la mesa"
El gobierno de Donald Trump está considerando una intervención militar en Irán tras las violentas protestas que sacuden al país, según revelan medios estadounidenses. El aparato de seguridad de EE.UU. ha presentado al presidente un abanico de opciones, desde bombardeos aéreos hasta ciberataques, en respuesta a la brutal represión del régimen iraní contra manifestantes que exigen el fin del gobierno de los ayatolás.
Las protestas, que comenzaron el 28 de diciembre por la crisis económica y la depreciación del rial, se han convertido en un desafío político masivo contra el régimen. Según organizaciones de derechos humanos, al menos 530 personas han muerto y más de 10.000 han sido detenidas en una represión que incluye cortes de internet y ejecuciones sumarias.
Opciones de Trump: desde bombardeos hasta guerra psicológica
Entre las opciones que maneja Washington figuran:
- Ataques aéreos contra instalaciones militares vinculadas a la represión.
- Despliegue de un portaviones en la región como advertencia.
- Campañas de influencia y ciberataques para desestabilizar al régimen.
Sin embargo, hay temores de que una intervención militar unifique a los iraníes en torno al gobierno o provoque represalias contra bases estadounidenses e israelíes en Oriente Medio.
Irán amenaza: "EE.UU. e Israel serán objetivos"
Las autoridades iraníes han respondido con amenazas. Mohammad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento, advirtió que tanto Israel como las bases y barcos de EE.UU. serán "blancos legítimos" si hay un ataque. Mientras, el líder supremo Ali Jamenei acusó a Trump de tener "sangre en las manos".
La represión no cede: pena de muerte para manifestantes
El fiscal general iraní declaró que los detenidos serán juzgados como "enemigos de Dios", un delito que conlleva la pena de muerte. "No habrá clemencia", advirtió.
Mientras, Trump sigue presionando. "Si siguen matando a su gente, actuaremos", dijo el viernes. Aunque descartó enviar tropas, prometió golpes "donde más les duele". Su aliado en el Senado, Lindsey Graham, fue más lejos: "Al pueblo iraní: su pesadilla terminará pronto. La ayuda está en camino".
La tensión en la región sigue escalando, con Israel en alerta y Netanyahu reunido con su gabinete de seguridad. La sombra de una nueva guerra se cierne sobre Oriente Medio.





