EE.UU. captura a Nicolás Maduro en operación secreta: la izquierda latinoamericana en shock
Nueve días después de que un comando de fuerzas especiales de EE.UU. capturara al presidente venezolano Nicolás Maduro en una audaz operación nocturna, la izquierda latinoamericana sigue sumida en la perplejidad y la autocrítica silenciosa. Mientras condenan el intervencionismo armado, muchos evitan analizar cómo el régimen de Maduro allanó el camino para este desenlace sin precedentes.
El exvicepresidente boliviano Álvaro García Linera fue uno de los pocos en romper el silencio: "La soberanía ya no se respeta ni en los tratados", declaró, reflejando el desconcierto en un continente donde líderes como Cristina Fernández de Kirchner (encarcelada en Argentina) y el MAS boliviano (en crisis) ven cómo avanza la derecha, con figuras como Javier Milei y el chileno José Antonio Kast.
Las críticas que llegaron tarde
En redes y medios, voces como la del analista Alejandro Carreño señalan: "¿Trump pisoteó la soberanía venezolana? Sí, pero el primero fue Maduro". La diáspora masiva, la represión y la economía colapsada bajo su mandato quedaron, para muchos, sin denuncia oportuna por parte de sus aliados regionales. Solo el presidente colombiano, Gustavo Petro, y el chileno Gabriel Boric mantuvieron distancias públicas.
Disidentes venezolanos: "Maduro no era revolucionario, era mafioso"
Sociólogos como Edgardo Lander llevan años alertando sobre el fracaso del modelo chavista: "Creían que socialismo era estatismo, pero solo lograron corrupción y militarización". Otros, como el exministro Andrés Izarra, califican al madurismo como una "red mafiosa" que usó el Estado como botín. "Se legitimaban resistiendo a EE.UU., pero esa ficción se acabó", escribió.
Cuba, el próximo objetivo de Trump
El régimen cubano mira con temor los acontecimientos. Medios oficialistas insisten en el "peligro imperialista", pero críticos como Mariana Camejo exigen reformas: "¿Cómo movilizar a la gente por la soberanía si ven a sus líderes vivir en privilegios?", cuestionan, aludiendo a casos como el nieto de Fidel Castro, Raúl Guillermo Rodríguez, conocido por sus viajes en jet privado y su afición al golf de lujo.
El respaldo popular a la captura
Mientras un 66% de argentinos y chilenos apoya la acción de EE.UU., según encuestas, el gobierno de Joe Biden enfrenta críticas internas por la legalidad de la operación. Pero para el secretario de Estado Marco Rubio, arquitecto de la nueva política hacia Latinoamérica, estos números son una victoria estratégica.
El fin del madurismo marca un punto de inflexión: la izquierda regional, ahora fragmentada y en retroceso, deberá responder si su silencio ante los excesos de Maduro no fue, en parte, cómplice de su caída.





