Millones de estadounidenses deberán adelantar sus relojes una hora el próximo domingo 8 de marzo de 2026, cuando entre en vigor el horario de verano en casi todo Estados Unidos. El cambio, que afectará a la mayoría de los estados excepto Hawái y Arizona, obligará a los ciudadanos a ajustar sus dispositivos a las 2:00 a.m., que pasarán a ser las 3:00 a.m.
El polémico sistema, diseñado para aprovechar mejor la luz natural, sigue generando debate en el país. Aunque el Congreso estadounidense ha discutido en repetidas ocasiones la posibilidad de eliminar los cambios estacionales, ninguna reforma ha sido aprobada hasta ahora. Florida y Texas, dos de los estados más poblados, también se verán afectados por el ajuste horario.
El horario de verano se extenderá hasta el domingo 1 de noviembre de 2026, cuando los relojes deberán atrasarse nuevamente una hora. Este ciclo, vigente desde 2007, busca reducir el consumo energético, aunque estudios recientes cuestionan su efectividad.
Mientras tanto, los residentes en zonas fronterizas con México, donde el cambio de horario no siempre coincide, deberán estar atentos para evitar confusiones en viajes o transacciones comerciales. Las autoridades recomiendan actualizar manualmente dispositivos electrónicos antiguos que no se ajusten automáticamente.
A pesar de las críticas, el ritual bianual sigue en pie, dejando a los estadounidenses con una hora menos de sueño en marzo y una hora extra de oscuridad en noviembre.




