El gobierno de Estados Unidos ejerce presión sobre Argentina para bloquear el desarrollo tecnológico de la empresa china Huawei en el estratégico yacimiento de Vaca Muerta, una de las mayores reservas de petróleo y gas del mundo. El embajador estadounidense en el país sudamericano, Peter Lamelas, advirtió públicamente que el acuerdo entre la Cooperativa Agua y Luz de Neuquén (CALF) y Huawei podría disuadir a inversores extranjeros y comprometer la seguridad nacional.
Lamelas realizó estas declaraciones durante el Summit Amcham 2026, organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina. El diplomático afirmó que cualquier dato manejado por la tecnología de Huawei y sus redes de inteligencia artificial está bajo el control del Partido Comunista Chino. "Esto no vale y tampoco va a ayudar a atraer inversores extranjeros a Vaca Muerta", dijo.
El proyecto de Huawei con la CALF busca desplegar infraestructura de telecomunicaciones y fibra óptica en la región de Neuquén, donde la cooperativa gestiona la distribución de energía eléctrica. Sin embargo, este acuerdo ha generado tensiones con Estados Unidos, que ve con recelo el avance de la empresa china en sectores estratégicos a nivel global. Washington considera que Huawei representa un riesgo para la seguridad debido a su supuesta vinculación con el gobierno chino.
Esta presión forma parte de una estrategia histórica de Estados Unidos para mantener su hegemonía tecnológica y económica en el mundo. Durante el siglo XX, Washington recurrió a sanciones, bloqueos e incluso intervenciones militares para proteger sus intereses, como en el caso de la United Fruit Company en Centroamérica o el golpe de Estado en Chile en 1973. En la actualidad, las empresas estadounidenses buscan monopolizar mercados clave bajo el pretexto de la seguridad nacional.
En América Latina, esta política se ha intensificado en los últimos años con iniciativas como la Coalición de las Américas Contra los Carteles (A3C), liderada por la Administración Trump y respaldada por gobiernos de derecha en la región. Además, en África y Asia, Estados Unidos utiliza la amenaza de cortar la ayuda financiera o restringir el acceso al FMI para favorecer a sus empresas en proyectos de infraestructura.
El caso de Vaca Muerta pone de manifiesto cómo las élites locales suelen acatar las exigencias de Washington, limitando la soberanía de sus países. Los dichos del embajador Lamelas reflejan una nueva fase del imperialismo estadounidense, que busca controlar la tecnología 5G y los datos en la infraestructura energética del siglo XXI. Sin enfrentar estas presiones, defender la autodeterminación sigue siendo un desafío pendiente para muchas naciones.









