EE.UU. intercepta petroleros iraníes en pleno bloqueo del Estrecho de Hormuz
Un destructor estadounidense obligó a dos petroleros iraníes a dar media vuelta este martes, apenas un día después de que entrara en vigor el bloqueo naval ordenado por el presidente Donald Trump contra Irán. Los barcos, que habían partido del puerto de Chabahar, en el Golfo de Omán, fueron interceptados mediante comunicaciones de radio, según confirmó un oficial militar de EE.UU. bajo condición de anonimato.
El operativo forma parte de una estrategia de presión para forzar a Teherán a reabrir el estratégico Estrecho de Hormuz, por donde circula el 20% del petróleo mundial. Trump busca que Irán acepte las condiciones de Washington, incluyendo el fin de su cierre del paso marítimo, una medida que ha disparado los precios del crudo en un 50% desde febrero.
Hasta ahora, ningún barco ha logrado evadir el bloqueo, según el Comando Central de EE.UU., que moviliza más de 10.000 tropas, una docena de buques de guerra y decenas de aviones. Sin embargo, expertos advierten que muchos petroleros vinculados a Irán han "desaparecido" de los radares, lo que dificulta evaluar la efectividad real de la operación.
El riesgo de una escalada es alto. Irán, debilitado por meses de bombardeos estadounidenses e israelíes pero aún con reservas de uranio enriquecido, podría lanzar represalias contra bases aliadas en el Golfo o ataques a buques mercantes. "Estamos en fase de prueba", admitió Noam Raydan, analista del Instituto Washington para la Política de Oriente Medio.
La crisis estalló tras el fracaso de las negociaciones para poner fin a una guerra que ya ha dejado 5.000 muertos. Mientras los mercados petroleros siguen en vilo, el frágil alto el fuego entre EE.UU. e Irán podría colapsar en cualquier momento.




