Las fuerzas conjuntas de Estados Unidos interceptaron este viernes un petrolero en el Caribe en una operación coordinada entre el Departamento de Defensa y el de Seguridad Nacional. La acción se realizó antes del amanecer y contó con la participación de marines de la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur, quienes despegaron desde el portaaviones USS Gerald R. Ford para ejecutar el abordaje del buque Olina.
El Comando Sur de EE.UU. aseguró que esta operación envía un "mensaje claro" de que "no existe refugio seguro para los criminales". La intervención se enmarca en los esfuerzos del Gobierno estadounidense para combatir actividades ilegales transnacionales en el hemisferio occidental. Las autoridades no revelaron el número de detenidos pero destacaron que la operación se llevó a cabo sin resistencia.
Este suceso refuerza la presencia militar de EE.UU. en la región, una zona estratégica para el tráfico ilegal de combustible y otras actividades ilícitas. La interceptación del Olina marca un nuevo capítulo en la lucha contra el crimen organizado en el Caribe, una ruta clave para el contrabando hacia América del Norte y Europa.





