La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ha decidido prolongar la prohibición de vuelos estadounidenses a Puerto Príncipe, la capital de Haití, hasta el 3 de septiembre. La medida se debe al riesgo que representan los grupos armados para la seguridad de la aviación civil en la región.
La FAA justificó su decisión señalando la incapacidad de las fuerzas de seguridad locales para prevenir ataques contra aeronaves, en particular en las áreas cercanas a Puerto Príncipe. Aunque los aviones estadounidenses pueden sobrevolar la ciudad, deben mantener una altitud mínima de 10.000 pies para evitar el riesgo de disparos de armas pequeñas a altitudes más bajas.
La prohibición inicial fue impuesta en noviembre de 2024 después de que tres aviones comerciales estadounidenses fueran alcanzados por disparos al despegar de Haití. Aunque los vuelos fueron restablecidos en otros seis aeropuertos del país, Puerto Príncipe sigue siendo una zona de alto riesgo.
Entre los aeropuertos haitianos que sí permiten vuelos estadounidenses se encuentran los de Port-de-Paix, Cap-Haitien, Pignon, Jeremie, Antoine-Simon y Jacmel. La FAA mantiene estas rutas abiertas, aunque ha reforzado las precauciones en todo el país debido al aumento de la actividad de pandillas.
La situación en Haití sigue siendo crítica, con una creciente inestabilidad política y social que ha llevado a un aumento de la violencia armada. La prolongación de la prohibición refleja los desafíos persistentes que enfrenta el país para garantizar la seguridad tanto en tierra como en el aire.
Esta decisión de la FAA tiene implicaciones no solo para Haití, sino también para las relaciones internacionales y la conectividad aérea en la región. La medida subraya la necesidad de esfuerzos coordinados para abordar la inseguridad y restaurar la estabilidad en Puerto Príncipe y sus alrededores.





