Irán bajo fuego: EE.UU. e Israel bombardean plantas nucleares en operación "Furia Épica"
EE.UU. e Israel lanzaron un audaz ataque militar contra instalaciones nucleares iraníes en junio de 2025, en una operación bautizada como "Furia Épica". Los bombardeos destruyeron centrifugadoras clave en las plantas de Natanz y Fordow, donde Irán enriquecía uranio, acercándose peligrosamente a la capacidad de fabricar armas atómicas.
El ataque marca un punto crítico en el conflicto entre Occidente y el régimen iraní, que lleva décadas bajo sospecha por su programa nuclear. Las centrifugadoras —máquinas que giran a velocidades extremas para separar uranio utilizable en bombas— son el corazón de esta polémica.
¿Por qué son un blanco clave?
El uranio natural contiene solo un 0,7% del tipo necesario para armamento (U-235). Para enriquecerlo, Irán convierte el mineral en gas (hexafluoruro de uranio) y lo hace girar en centrifugadoras. El material más pesado (U-238, inútil para bombas) se separa hacia los bordes, mientras que el U-235 se concentra en el centro. El proceso requiere miles de máquinas rotando a 1.500 revoluciones por segundo —50 veces más rápido que una lavadora doméstica—.
Antecedentes explosivos
No es la primera vez que estas instalaciones son atacadas. En 2010, el virus Stuxnet —atribuido a EE.UU. e Israel— sabotió centrifugadoras en Natanz. Ahora, los misiles han reemplazado al ciberataque. Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Irán ya acumulaba 275 kilos de uranio enriquecido al 60% antes del bombardeo. El umbral para armas nucleares es del 90%.
La operación "Furia Épica" también derrocó al líder supremo iraní, pero la pregunta persiste: ¿Podrá Irán reconstruir su programa nuclear? Con tensiones en alza y centrifugadoras reducidas a escombros, el tablero geopolítico vuelve a sacudirse.





