Las tensiones en Oriente Medio se han intensificado tras la llegada de 3.500 soldados estadounidenses a la región, elevando el riesgo de una operación militar terrestre que podría prolongarse durante semanas. Este movimiento coincide con la entrada de los hutíes, respaldados por Irán, en el conflicto, lo que aumenta la incertidumbre sobre el comercio marítimo en el Mar Rojo. Esta situación se suma a los ya existentes problemas en el Estrecho de Ormuz, clave para el flujo global de energía y productos esenciales como los fertilizantes. Arabia Saudita, que había redirigido sus exportaciones de petróleo al puerto de Yanbu en el Mar Rojo, ahora enfrenta mayores riesgos en sus operaciones comerciales.
La escalada del conflicto ha impulsado los precios del petróleo crudo y el aluminio en los mercados internacionales. El aluminio subió más de un 5% en Asia tras los ataques de Irán contra productores en Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos. Mientras tanto, el crudo estadounidense rozó los 105 dólares por barril antes de estabilizarse en torno a los 103 dólares, y el Brent se acercó a los 110 dólares. Expertos advierten que si el conflicto no se resuelve pronto, los precios podrían dispararse hasta los 150 e incluso 200 dólares por barril, lo que afectaría gravemente la demanda global y aumentaría el riesgo de recesión.
El alza persistente de los precios del petróleo sigue alimentando la inflación mundial y las preocupaciones sobre una posible estanflación, un escenario que combina alta inflación y aumento del desempleo. Aunque los bancos centrales han adoptado políticas monetarias más estrictas, estas medidas podrían no ser suficientes para contrarrestar el impacto de un choque externo inflacionario.
En los mercados financieros, el S&P 500 cayó más de un 2% la semana pasada, marcando su quinta semana consecutiva de pérdidas, mientras que el Nasdaq 100 se hundió más de un 3%. La volatilidad tanto en acciones como en bonos ha alcanzado niveles alarmantes, lo que ha provocado una de las mayores caídas mensuales en carteras de inversión desde 2022. Dentro del sector tecnológico, empresas como CrowdStrike y Meta sufrieron fuertes caídas en sus acciones debido a preocupaciones sobre el impacto de la inteligencia artificial y problemas legales.
Los inversores están atentos a los desarrollos en Oriente Medio, los precios del petróleo y su impacto en la inflación y las expectativas de los bancos centrales. Mientras tanto, el dólar estadounidense ha superado el nivel de 100, impulsado por la demanda de activos seguros y el aumento de los precios del crudo. Sin embargo, las ganancias han sido limitadas debido a la posibilidad de intervenciones en los mercados de divisas, especialmente en el caso del yen japonés.
Esta semana, Estados Unidos publicará los últimos datos de empleo, que podrían influir en las expectativas del mercado. Sin embargo, los titulares de Oriente Medio seguirán siendo el principal foco de atención para los inversores en todo el mundo.





