EE.UU. despliega buques de guerra en Haití en medio del caos por pandillas y crisis política
Tres buques militares estadounidenses, incluido el destructor USS Stockdale, llegaron a la bahía de Puerto Príncipe en un claro mensaje de apoyo a Haití, sumido en una ola de violencia criminal y un vacío de poder. La embajada de EE.UU. confirmó que la operación "Southern Spear" busca combatir el narcotráfico y reforzar la seguridad en el país más pobre de América.
El despliegue coincide con el inminente fin del mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT), que gobierna Haití desde 2023 y cuya autoridad expira el 7 de febrero, sin que haya un plan claro para su reemplazo. Las pandillas, acusadas de asesinatos, secuestros y violaciones, controlan amplias zonas de la capital, mientras EE.UU. impone sanciones a líderes haitianos por su presunto vínculo con estos grupos.
La ONU extendió por un año el mandato de su misión en el país, con el objetivo de desarmar a las bandas y apoyar elecciones libres. Pero la situación sigue crítica: más del 80% de Puerto Príncipe está en manos de criminales, según datos locales.
Washington insiste en que su presencia militar es "un compromiso con la estabilidad" haitiana, aunque analistas advierten que la solución requiere más que operativos puntuales. Mientras, la población sufre cortes de luz, escasez de alimentos y el colapso de servicios básicos.
Haití, que no celebra elecciones desde 2016, enfrenta su peor crisis en décadas. Y el mundo mira con preocupación si este nuevo despliegue marcará un giro… o solo un respiro temporal.





