Estados Unidos llevó a cabo una operación militar en Venezuela para capturar al presidente Nicolás Maduro, un hecho que ha dividido a gobiernos y opiniones públicas en todo el mundo. La acción, ejecutada el 3 de enero de 2026, violó los principios de la Carta de las Naciones Unidas y ha abierto un intenso debate sobre el futuro del derecho internacional y el multilateralismo. Para algunos, esta operación marca el fin de un régimen autoritario, mientras que otros acusan al expresidente estadounidense Donald Trump de sobrepasar los límites del poder internacional.
Esteban Santos, abogado internacionalista y decano de Ciencias Jurídicas, Políticas y de Relaciones Internacionales de la Universidad Hemisferios, asegura que el orden internacional ha cambiado irreversiblemente. “Estados Unidos ya no quiere respetar las reglas que mantuvieron la paz mundial durante más de 80 años”, afirma. Santos cuestiona si Trump puede imponer su voluntad en situaciones como la de Groenlandia, Venezuela, Rusia y Ucrania, o el conflicto entre China y Taiwán.
La intervención militar ha sido criticada por Antonio Guterres, secretario general de la ONU, quien la calificó como un “precedente peligroso”. Por su parte, la subsecretaria general de la ONU, Rosemary A. DiCarlo, instó a los Estados miembros a adherirse a las disposiciones de la Carta de la ONU para mantener la paz y la seguridad internacionales.
En Venezuela, la situación sigue siendo tensa. María Corina Machado declaró que la transición política en el país comenzó con órdenes de Estados Unidos para Rodríguez, aunque esta versión ha sido cuestionada por diversos sectores. Mientras tanto, Diosdado Cabello, líder chavista, se aferra a un plan para el regreso de Maduro al poder.
Manena Ron, una venezolana-ecuatoriana residente en Quito, expresó una opinión diferente: “Trump no secuestró al presidente. El presidente legítimo es Edmundo González”. Ron argumenta que hablar de violación de soberanía es insostenible cuando el país ha sufrido años de crisis económica y social bajo el régimen de Maduro.
Edwin Johnson, exvicecanciller ecuatoriano, señaló que la comunidad internacional no puede permanecer impasible ante estos hechos. “Es como en un vecindario: si vemos que alguien sufre una amenaza, estamos obligados a actuar”, dijo. Johnson instó a la OEA y a la ONU a tomar medidas colectivas y eficaces para prevenir amenazas a la paz.
El internacionalista Carlos Estarellas coincidió en que el derecho internacional necesita reformas para adaptarse a los desafíos actuales. “La comunidad internacional debe intervenir frente a casos de tiranías y violación de derechos humanos, pero hay que fortalecer el derecho internacional”, afirmó.
La captura de Maduro ha creado dos frentes claros en América Latina: países como México, Brasil y Colombia han condenado la acción, mientras que otros, como El Salvador y Ecuador, la han respaldado. Santos advirtió que si Latinoamérica no entiende las lecciones de la historia, está condenada a seguir siendo un “punching bag” en el escenario global.
Nicolás Maduro enfrenta actualmente delitos federales en Estados Unidos, acusado de beneficiarse y apoyar al narcotráfico. Su captura ha puesto en jaque el multilateralismo y ha generado preguntas sobre cómo se reconfigurará el orden internacional en los próximos años.




