EE.UU. pone la mira en las riquezas ocultas de Venezuela tras captura de Maduro
Venezuela, conocida por albergar las mayores reservas de petróleo del mundo, es también un tesoro escondido de minerales valiosos que ahora despiertan el interés de Estados Unidos. Tras la espectacular captura del presidente Nicolás Maduro en una operación militar ordenada por Donald Trump, el gobierno estadounidense ha dejado claro que busca "acceso total" no solo al crudo, sino también al oro, coltán y otros recursos estratégicos.
El país sudamericano posee reservas probadas de 300.000 millones de barriles de petróleo, superando incluso a Arabia Saudita. Pero bajo su suelo también yacen enormes depósitos de hierro, bauxita, diamantes, níquel y tierras raras, esenciales para la industria tecnológica y militar. "Aquí está la riqueza más grande del planeta", solía repetir el fallecido Hugo Chávez.
El oro y el coltán en el centro del conflicto
En los últimos años, el colapso de la producción petrolera llevó al régimen de Maduro a explotar el Arco Minero del Orinoco, una zona rica en oro donde operan mineros ilegales, grupos criminales y militares corruptos. Según denuncias, apenas el 8% del oro extraído llega al Banco Central, mientras el resto se pierde en contrabando y redes de lavado.
Trump no ha ocultado su interés: "Necesitamos acceso total al petróleo y a otras cosas para reconstruir el país", declaró tras la captura de Maduro. Su secretario de Comercio, Howard Lutnick, añadió: "Venezuela tiene hierro y minerales críticos. Trump lo recuperará".
Preocupación ambiental y dudas sobre la explotación
Expertos advierten que la fiebre por estos recursos podría devastar regiones como el cerro Impacto, donde se sospecha que hay tierras raras, pero cuya extracción requeriría perforaciones masivas en áreas protegidas. "Temo que EE.UU. presione para explotar sin miramientos ecológicos", alertó el geólogo Gustavo Coronel.
Mientras tanto, el gobierno interino venezolano ya prepara reformas para abrir el sector minero a inversores extranjeros. "Esas riquezas deben convertirse en escuelas y hospitales, no quedarse bajo tierra", declaró Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la mandataria encargada, Delcy Rodríguez.
Con la caída de Maduro, Venezuela no solo enfrenta un cambio político, sino una posible reconversión económica basada en sus riquezas naturales. Pero el precio podría ser alto: la sobreexplotación de sus recursos y el riesgo de perder el control sobre su propia tierra.





