EBOLA ARRASA EN EL CONGO: SUPERADOS LOS 1.000 CASOS EN UN BROTE QUE AMENAZA CON CONVERTIRSE EN EL PEOR DE LA HISTORIA
El brote de ébola en la República Democrática del Congo ha alcanzado un preocupante hito: más de 1.000 casos confirmados, según informes sanitarios. Expertos advierten que esta epidemia podría rivalizar con la devastadora crisis de 2014-2016 en África Occidental, que dejó 11.365 muertos.
La situación en la región de Kivu Norte, epicentro del brote, se ha agravado por la violencia armada y la desconfianza de las comunidades hacia los equipos médicos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) califica el riesgo como "extremadamente alto" para los países vecinos, como Uganda y Ruanda, donde ya se han detectado casos aislados.
Contexto internacional
Este es el segundo brote más mortífero desde que se descubrió el virus en 1976 cerca del río Ébola, en el Congo. A diferencia del anterior, este enfrenta desafíos únicos: zonas de conflicto activo, movimientos masivos de población y ataques directos a centros de tratamiento. Solo en febrero, un centro médico fue incendiado por grupos rebeldes.
Las autoridades sanitarias han vacunado a más de 90.000 personas con un fármaco experimental, pero la propagación continúa. "Cada nuevo caso es un potencial eslabón en una cadena de transmisión que puede durar meses", alertó un portavoz de Médicos Sin Fronteras.
Impacto global
La comunidad internacional ha destinado 58 millones de dólares para contener la crisis, pero la OMS estima que se necesitan el doble. Reino Unido y Estados Unidos están entre los mayores donantes. Mientras, la Unión Africana urge a levantar restricciones de viaje para no estrangular la economía regional.
El mundo observa con alarma cómo se repiten los errores de hace cinco años: lentitud en la respuesta, escasez de recursos y fake news que alimentan el miedo. Esta vez, sin embargo, la experiencia acumulada podría ser la última esperanza para evitar otra catástrofe.





