El par USD/IDR ha registrado un alza por tercer día consecutivo, cotizando alrededor de 17.950 durante la jornada asiática del viernes. Este incremento se produce en un contexto de fortalecimiento del dólar estadounidense, impulsado por una renovada aversión al riesgo tras nuevos enfrentamientos militares en Oriente Medio. Estos eventos han eclipsado el reciente optimismo diplomático en la región.
Fox News informó que las fuerzas estadounidenses interceptaron y derribaron dos drones de ataque iraníes cerca del estratégico Estrecho de Ormuz. Estos dispositivos habrían intentado atacar buques comerciales. Por su parte, medios estatales iraníes atribuyeron explosiones en Sirik a un enfrentamiento con un barco que violó la vía marítima. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) emitió una advertencia a un petrolero, obligándolo a cumplir con una prohibición regional de tráfico.
Este incidente ocurre en medio de negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán. El presidente Donald Trump afirmó que un acuerdo histórico podría finalizar este mismo fin de semana. El pacto busca reabrir de manera segura las rutas de navegación en el Estrecho de Ormuz y comprometer a Irán a abandonar su programa de armas nucleares. Aunque el texto aún requiere aprobación formal, medios iraníes sugieren que Teherán probablemente aceptará los términos.
En Indonesia, el Banco Central (BI) implementó una subida inesperada de tasas de interés el martes, elevando su tasa de referencia en 25 puntos básicos hasta el 5.50%. Esta medida busca estabilizar la Rupia indonesia (IDR), que ha alcanzado mínimos históricos en las últimas semanas. El portavoz de BI, Ramdan Denny Prakoso, destacó que los inversores extranjeros han respondido positivamente, aumentando las entradas de capital y elevando los rendimientos de los bonos.
Una clara señal de esta renovada confianza se observó durante una subasta de bonos de BI el 10 de junio, que recaudó 15 billones de Rupias (834,49 millones de dólares), principalmente impulsada por inversores extranjeros. Prakoso afirmó que el capital extranjero también está regresando al mercado de bonos gubernamentales, especialmente hacia plazos cortos y medios. El banco central se ha comprometido a mantener la atractividad de los instrumentos financieros locales para asegurar flujos constantes de capital.
Además, BI continúa implementando intervenciones en los mercados offshore, onshore y de Non-Deliverable Forward (NDF) para estabilizar la Rupia. Estas medidas buscan evitar una mayor depreciación de la moneda frente al dólar, lo que podría limitar el alza del par USD/IDR en el corto plazo.
En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y ajustes monetarios, el fortalecimiento del dólar y las medidas de BI reflejan los esfuerzos de ambas economías por mantener la estabilidad en medio de un panorama financiero volátil.





