La deuda venezolana, especialmente los bonos emitidos por el gobierno y la petrolera estatal PDVSA, ha experimentado un notable repunte en los mercados financieros internacionales durante las últimas semanas. Este aumento se debe principalmente a las expectativas de un posible cambio político en el país, según un análisis de ATFX LATAM.
Los bonos, que se encuentran en suspensión de pagos desde 2017, han duplicado recientemente su valor y ahora cotizan entre 23 y 33 centavos por dólar. Este incremento refleja un cambio en las perspectivas del mercado más que una mejora tangible en la economía venezolana, que sigue enfrentando graves problemas estructurales.
El volumen de deuda en default se estima en alrededor de 60 mil millones de dólares en valor nominal. Esta cifra aumenta considerablemente al sumar los intereses acumulados, laudos arbitrales y deuda bilateral. Durante años, estos bonos fueron considerados prácticamente irrecuperables debido al prolongado incumplimiento de pagos, las sanciones financieras y el aislamiento internacional del país.
A pesar del reciente aumento en el valor de estos instrumentos, los expertos advierten que la situación actual sigue siendo incierta y que cualquier recuperación significativa dependerá de cambios políticos y económicos concretos en Venezuela.





