El desempleo en Estados Unidos se mantuvo estable en mayo, con una tasa del 4,2%, igual que en los dos meses anteriores. Según el Buró de Estadísticas Laborales (BLS), se crearon 139.000 nuevos puestos de trabajo, una cifra que superó las expectativas de los analistas. Sin embargo, el Gobierno federal sigue perdiendo empleos, con una reducción de 22.000 puestos en mayo y un total de 59.000 desde enero.
Los sectores que más crecieron fueron la salud, el ocio, la hostelería y la asistencia social. Estos rubros han mantenido una tendencia positiva en los últimos meses. Por otro lado, los recortes en el Gobierno federal, impulsados por el presidente Donald Trump y el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), liderado en su momento por Elon Musk, han generado preocupación.
La economía estadounidense también enfrenta el riesgo de una recesión. En el primer trimestre del año, el Producto Interno Bruto (PIB) registró una contracción del 0,2%, la primera caída trimestral en tres años. Este dato ha encendido las alarmas sobre el futuro económico del país.
En resumen, aunque el mercado laboral muestra cierta estabilidad, los recortes en el sector público y la posible recesión plantean desafíos significativos para la economía de Estados Unidos.





