Venezuela atraviesa un momento crítico tras la captura del autoproclamado presidente Nicolás Maduro, en una operación militar liderada por Estados Unidos el pasado 3 de enero. Mientras el país intenta estabilizarse bajo un gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, líder del régimen chavista, se debate una reforma petrolera que busca convertir al país en una potencia productora de hidrocarburos.
Rodríguez afirmó este domingo que Venezuela debe superar sus diferencias internas y aprovechar sus vastas reservas de petróleo y gas, las más grandes del mundo y del hemisferio occidental, respectivamente. “No debemos tener miedo a una agenda energética con Estados Unidos ni con el resto de los países del mundo”, declaró en un discurso transmitido por Venezolana de Televisión.
Sin embargo, la líder rechazó cualquier injerencia extranjera en los asuntos internos del país. “Basta de las órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela”, dijo, criticando a quienes celebraron la operación militar que resultó en la detención de Maduro. “Quienes fueron a Estados Unidos a dar las gracias por el bombardeo contra nuestro pueblo no merecen la dignidad de este país”, añadió.
En paralelo, el gobierno interino anunció la liberación de más de 600 presos políticos desde diciembre, aunque organizaciones de derechos humanos como el Foro Penal aseguran que solo se han excarcelado a 269 personas. Según estas entidades, más de 700 personas siguen detenidas por motivos políticos, y el proceso de liberación carece de transparencia.
El escenario político sigue siendo tenso tras la controvertida reelección de Maduro en 2024, que dejó un saldo de miles de detenidos y un clima de represión contra la disidencia. Organizaciones como Provea han criticado el estado de conmoción vigente, que permite restringir libertades públicas y sancionar a quienes respalden acciones extranjeras.
En medio de esta crisis, Estados Unidos mantiene una postura ambivalente. El expresidente Donald Trump calificó a Delcy Rodríguez como “una persona fantástica” tras una conversación telefónica, aunque previamente había advertido que si no actuaba “correctamente”, pagaría “un precio muy alto”.
Mientras tanto, el llamado al diálogo entre sectores afines y críticos del chavismo parece avanzar lentamente, bajo la coordinación del presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez. La estabilidad del país y la resolución de conflictos internos siguen siendo los principales desafíos en un contexto marcado por la incertidumbre y la polarización.




