Cuba enfrentará este martes los peores apagones de su historia, con más del 64% de la isla quedando sin electricidad durante el pico de mayor demanda energética. El récord supera el máximo anterior del 31 de enero, cuando el corte afectó al 63% del territorio, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE). La crisis, agravada por un bloqueo petrolero liderado por Estados Unidos, ha llevado al país caribeño a una situación crítica.
La isla atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024, situación que se ha visto exacerbada por las sanciones impuestas por el gobierno estadounidense. Una orden ejecutiva firmada por el expresidente Donald Trump en enero prohibió el envío de crudo a Cuba desde otros países, lo que ha dejado a la isla prácticamente sin acceso a combustibles. El bloqueo también ha afectado la capacidad de generación distribuida, que representa el 40% del sistema eléctrico cubano y lleva cuatro semanas completamente paralizada.
Actualmente, seis de las 16 unidades termoeléctricas están fuera de servicio por fallos o mantenimiento, incluidas dos de las tres plantas más grandes. Estas centrales tradicionalmente aportan un 40% de la energía del país. Para este martes, la UNE estima una demanda máxima de 3.100 megavatios (MW) pero solo podrá generar 1.134 MW, dejando un déficit de 1.966 MW.
El gobierno cubano ha implementado medidas de emergencia extremas para sobrellevar la crisis. Entre ellas, se ha suspendido la venta minorista de diésel, racionado severamente la gasolina y eliminado el queroseno en los aeropuertos. Además, las oficinas estatales han ajustado sus horarios y se ha priorizado el teletrabajo para reducir el consumo energético.
Expertos independientes atribuyen la crisis a una crónica falta de inversión en el sector eléctrico, que ha estado completamente bajo control estatal desde la Revolución de 1959. Se estima que se necesitarían entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para modernizar el sistema. El gobierno culpa directamente a las sanciones estadounidenses, acusando a Washington de intentar “asfixiar” energéticamente al país.
Los prolongados apagones han impactado duramente la economía cubana, que ya se ha contraído más del 15% desde 2020. Además, han sido el detonante de importantes protestas sociales en los últimos años. La situación parece no tener una solución inmediata, dejando a millones de cubanos en la oscuridad literal y económica.





