Las aerolíneas rusas han suspendido temporalmente sus vuelos a Cuba debido a una grave crisis de suministro de combustible en la isla, provocada por el embargo energético de Estados Unidos. La agencia aeronáutica civil rusa, Rosaviatsia, confirmó este miércoles que las compañías Rossiya y Nordwind han modificado sus programas de vuelos y solo operarán trayectos de regreso desde La Habana y Varadero para repatriar a los turistas rusos varados.
La situación, descrita como “crítica” por el Kremlin, ha dejado aproximadamente a 4.000 turistas rusos atrapados en Cuba, la segunda fuente de turismo más importante para la isla después de Canadá. El Ministerio de Transporte de Rusia y Rosaviatsia están monitoreando de cerca la situación y mantienen contacto permanente con las autoridades cubanas para buscar soluciones. Mientras tanto, el operador turístico ruso Pegas Touristik ha suspendido la venta de nuevos paquetes de viaje a Cuba.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que Rusia está trabajando junto a Cuba para paliar la crisis. “Mantenemos intensos contactos con los amigos cubanos, tanto por canales diplomáticos como por otras vías”, afirmó Peskov, quien también criticó las “medidas sofocantes” de Estados Unidos por agravar la situación en la isla.
El pasado domingo, el Gobierno cubano advirtió a las aerolíneas internacionales que se quedarían sin combustible para aviación a partir del lunes, lo que generó un colapso en las operaciones aéreas. La falta de combustible es el resultado del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, un aliado histórico de Cuba, que ahora enfrenta crecientes dificultades económicas y logísticas.
Rusia, que envió a más de 131.000 turistas a Cuba el año pasado, busca garantizar el retorno seguro de sus ciudadanos mientras evalúa posibles soluciones para superar la crisis. La situación podría tener un impacto significativo en el turismo cubano, un sector clave para la economía de la isla.




