El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha reiterado este jueves la disposición de su país a dialogar con Estados Unidos "sin condicionamientos previos y en igualdad de condiciones". Durante una rueda de prensa, el mandatario subrayó que cualquier conversación debe respetar la soberanía, independencia y autodeterminación de Cuba. Sin embargo, las tensiones entre ambas naciones siguen en aumento, especialmente tras la decisión del expresidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles a los países que vendan petróleo a la isla. Díaz-Canel calificó esta medida como un "bloqueo energético criminal" destinado a "asfixiar" a Cuba.
Las relaciones bilaterales han entrado en una nueva fase de fricción desde que Estados Unidos cortó el flujo de crudo proveniente de Venezuela, aliado clave de Cuba. El gobierno cubano denuncia una "persecución" sistemática contra sus esfuerzos por obtener combustible. Díaz-Canel criticó duramente la captura y extradición del presidente venezolano Nicolás Maduro, señalando que esta acción refleja una "guerra política, ideológica y mediática" liderada por la potencia hegemónica.
El mandatario cubano también arremetió contra lo que llamó "enjambre anexionista" desde Florida, donde reside una importante comunidad de cubanoamericanos críticos con el régimen de La Habana. Además, lanzó un duro mensaje a quienes dentro de Cuba "flaquean y muestran cobardía". Díaz-Canel advirtió que la isla debe prepararse para una eventual "guerra" y un aumento de la "manipulación" mediática que busca presentar a Cuba como promotora del terrorismo. Recordó que fue Joe Biden quien retiró a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, decisión que Trump revirtió.
En medio de una crisis energética que ha llevado a apagones generalizados, Díaz-Canel aseguró que el gobierno está trabajando para minimizar el impacto en la población. Sin embargo, admitió que se avecinan "fuertes medidas de ahorro" que exigirán "esfuerzos" adicionales de los ciudadanos. El presidente cubano criticó la política "agresiva" de Estados Unidos, calificándola de "lamentable" y contraria a los principios del libre comercio que defiende el capitalismo.
El anuncio de nuevas restricciones y ajustes económicos ha generado preocupación entre la población cubana, que ya enfrenta serias dificultades. Díaz-Canel reconoció que muchos se preguntan si "otra vez sacrificio" será necesario, pero se mantuvo firme en su mensaje: "¿Qué vamos a hacer, nos vamos a rendir?".





