Cuba entierra a 32 "héroes" tras enfrentamiento mortal con tropas de EE.UU. en Venezuela
La Habana vivió este jueves un dramático despliegue militar mientras recibía los restos de 32 oficiales cubanos muertos en Venezuela durante un choque con fuerzas especiales estadounidenses. Es la mayor pérdida de vidas cubanas en combate contra EE.UU. desde la invasión de Bahía de Cochinos en 1961.
Multitudes alinearon las calles para ovacionar el cortejo fúnebre, donde líderes como Raúl Castro y el presidente Miguel Díaz-Canel rindieron honores a los ataúdes cubiertos con la bandera nacional. Las imágenes estatales mostraron a familiares abrazando las cajas de cenizas, marcadas con fotos de los caídos y la leyenda "honor y gloria".
El incidente expuso un secreto a voces: la presencia masiva de asesores militares e inteligencia cubana en el gobierno de Nicolás Maduro. Según analistas, La Habana entrenó durante años a las fuerzas venezolanas para mantener el control del poder. Los 32 muertos formaban parte de esa estrategia.
"Nido de avispas"
Víctor Dreke, veterano de 88 años que combatió junto a Fidel Castro, advirtió: "Si EE.UU. pone un pie aquí, será diferente a Venezuela". Citando a Raúl Castro, prometió una resistencia feroz. La TV estatal ya muestra civiles recibiendo entrenamiento militar.
Pero la realidad es cruda. Cuba sufre apagones diarios, escasez de combustible y una economía en picada. El turismo, su principal ingreso, no se recupera tras la pandemia. La posible pérdida del apoyo venezolano —que suministraba petróleo subsidiado— agrava la crisis.
Mientras, en Caracas, la nueva presidenta encargada Delcy Rodríguez sorprendió al conversar con Donald Trump, quien la calificó de "estupenda". Un giro radical para un gobierno que EE.UU. llamaba "narcoterrorista" hace semanas.
Expertos ven un mensaje claro: Washington demostró su superioridad militar y ahora presiona a Cuba. La isla, aislada y en crisis, enfrenta su prueba más dura en décadas. Dreke insiste en que resistirán, pero incluso los revolucionarios más fervientes saben que el mundo cambió.









