Cuba enfrenta una de sus peores crisis económicas en décadas debido a la escasez de petróleo, cortes prolongados de electricidad y el colapso de su industria turística, lo que ha llevado a miles de turistas a abandonar la isla en medio del caos. Rusia, uno de los principales mercados emisores de visitantes, ha decidido suspender operaciones aéreas y repatriar a sus ciudadanos, agravando aún más la situación.
Los continuos apagones, la falta de combustible y el cierre temporal de alrededor de 30 hoteles han dejado a los turistas luchando por encontrar transporte y vuelos de regreso. "Solo encontré un taxi", explicó Frédéric Monnet, un turista francés que tuvo que acortar su viaje para volver a La Habana ante la incertidumbre. "Puede que no haya taxis después", dijo a la AFP.
La escasez de petróleo es el corazón del problema. Desde enero, una flotilla de buques de guerra estadounidenses ha bloqueado las entregas de crudo venezolano a Cuba, mientras que Washington amenaza con imponer aranceles a otros exportadores, como México, si continúan suministrando energía a la isla. Esta situación ha obligado a aerolíneas canadienses y rusas a enviar vuelos vacíos para rescatar a sus ciudadanos varados.
El turismo, tradicionalmente la segunda fuente de divisas de Cuba después de los ingresos de los médicos enviados al extranjero, está en mínimos históricos. Un documento interno del Ministerio de Turismo revela que la baja ocupación y el racionamiento de combustible han llevado al cierre de decenas de complejos hoteleros. Para los 300.000 cubanos que dependen directamente del turismo, las consecuencias son devastadoras. "La situación es crítica", lamentó Juan Arteaga, conductor de uno de los icónicos autos clásicos de los años 50 que recorren La Habana.
La isla, que ya enfrentaba dificultades económicas debido al embargo estadounidense vigente desde 1962, ahora debe lidiar con una crisis agravada por la pandemia de COVID-19 y la falta de alimentos y medicamentos. Ante este panorama, México envió esta semana dos barcos con más de 800 toneladas de ayuda humanitaria, incluyendo leche, carne, arroz y productos de higiene personal.
Expertos advierten que el sector turístico podría tardar años en recuperarse, tras una pérdida del 70 % de sus ingresos entre 2019 y 2025. Para millones de cubanos, el futuro inmediato parece sombrío. "El bienestar de mi familia depende de mí", afirmó el músico Víctor Estévez, quien depende del turismo para subsistir. Con el turismo en declive, Cuba se enfrenta a un año desastroso.




