Costa Rica vota en elecciones marcadas por la crisis del narcotráfico y la sombra de Bukele
Los costarricenses acuden este domingo a las urnas para elegir presidente y diputados en unos comicios dominados por la creciente inseguridad y el avance del crimen organizado, que la población identifica como el mayor problema del país. Más de 3,7 millones de votantes decidirán el futuro de la democracia más estable de América Latina, en una jornada con 7.154 mesas de votación y un sistema "blindado" contra fraudes, según las autoridades.
Las urnas abrieron a las 6:00 hora local (13:00 en España) y permanecerán abiertas durante 12 horas, mientras que en el exterior, 67.720 ciudadanos ya votaron en 49 consulados de 42 países, desde Australia hasta Filipinas. La campaña electoral estuvo centrada en el alarmante aumento de homicidios —atribuidos a guerras entre narcos—, con propuestas que van desde mano dura hasta reformas sociales.
Mano dura vs. enfoque social
La candidata oficialista Laura Fernández, del derechista Partido Pueblo Soberano, prometió medidas drásticas: estados de excepción en zonas conflictivas, una megacárcel al estilo de Nayib Bukele y reformas judiciales. Sus rivales, como Claudia Dobles (centroizquierda) y Álvaro Ramos (socialdemócrata), critican su enfoque "autoritario" y apuestan por combinar seguridad con educación y recuperación de espacios públicos.
Un total de 20 candidatos —15 hombres y 5 mujeres— compiten por la presidencia, mientras que 1.207 aspirantes buscan un escaño en el Congreso. Los primeros resultados se esperan para las 20:45 hora local (03:45 del lunes en España).
Con la sombra de la violencia narcotraficante sobre las urnas, Costa Rica enfrenta un desafío clave: mantener su tradición democrática mientras busca frenar la ola criminal que amenaza su estabilidad.





