Corea del Sur está intensificando sus esfuerzos para asegurar un suministro estable de petróleo tras las disrupciones generadas por el conflicto en Oriente Medio. El canciller surcoreano, Cho Hyun, se comunicó con su homólogo mexicano, Roberto Velasco, para explorar oportunidades de cooperación energética y reforzar los lazos económicos entre ambas naciones.
Durante la conversación, Cho destacó el papel clave de México como uno de los principales productores de petróleo en América Latina. El objetivo es garantizar un flujo continuo de crudo para las empresas energéticas surcoreanas, especialmente en un momento de alta volatilidad en los mercados globales. Además, ambas partes discutieron la reanudación de las negociaciones para un tratado de libre comercio (TLC) y la revisión del acuerdo de protección de inversiones, medidas que buscan fortalecer la relación económica bilateral.
Este acercamiento forma parte de una estrategia más amplia de Corea del Sur para reducir su dependencia del estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el suministro de petróleo, ya que el 70% del crudo que importa proviene de Oriente Medio. En este contexto, Cho también mantuvo conversaciones con el canciller brasileño, Mauro Vieira, donde se abordaron las crisis energéticas y de materias primas derivadas del conflicto en esa región. Ambos países reafirmaron su compromiso de elevar su relación a una asociación estratégica.
La búsqueda de nuevos tratados comerciales y alianzas energéticas con países latinoamericanos refleja la urgencia de Corea del Sur por diversificar sus fuentes de suministro y minimizar los riesgos asociados a la inestabilidad geopolítica. Este movimiento podría tener un impacto significativo en el equilibrio energético global y en las relaciones económicas entre Asia y América Latina.





