La red consular española colapsa por la avalancha de trámites de inmigrantes y la "ley de nietos"
La red consular de España está al borde del colapso tras el anuncio de una masiva regularización de inmigrantes, sumado a la sobrecarga generada por la "ley de nietos". Diplomáticos denuncian la falta de recursos y planificación del Gobierno de Pedro Sánchez, advirtiendo de retrasos, frustración y un sistema al límite.
El Ejecutivo español prometió en enero regularizar a medio millón de extranjeros residentes en el país entre abril y junio de 2026. Sin embargo, los consulados, ya saturados por las solicitudes de nacionalidad de descendientes de españoles, no cuentan con personal ni infraestructura para asumir el nuevo volumen de trámites.
"Llueve sobre mojado"
Alberto Virella, presidente de la Asociación de Diplomáticos Españoles (ADE), critica la falta de preparación: "No ha habido planificación. En cualquier administración sensata se habría determinado primero qué recursos hacen falta". Los consulados, asegura, ya enfrentan una "fase preliminar de presión" incluso antes de que comience el plazo de solicitudes.
Los requisitos para la regularización —como demostrar residencia antes de diciembre de 2025 y presentar antecedentes penales apostillados— obligarán a cientos de miles de personas a acudir a consulados en sus países de origen. Además, se espera un aumento de solicitudes de reagrupación familiar, lo que multiplicará la carga burocrática.
El efecto dominó de la "ley de nietos"
La situación se agrava por el impacto de la Ley de Memoria Democrática, que desde 2022 permitió a nietos de emigrantes españoles obtener la nacionalidad. Más de 2,4 millones de solicitudes inundaron consulados en Latinoamérica, especialmente en Cuba, México y Argentina, generando colas de meses y retrasos.
"Tenemos que atender a tres millones de españoles con los mismos recursos que cuando eran un millón", explica un cónsul general. El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, ya había exigido en 2024 refuerzos urgentes para oficinas como las de La Habana o Sao Paulo, donde hay decenas de miles de expedientes pendientes.
Falta de transparencia y recursos
Los diplomáticos acusan al Gobierno de incumplir la Ley de Acción Exterior de 2014, que obliga a informes bianuales sobre necesidades consulares. "Nunca se hizo ningún estudio. Se suman servicios sin analizar su viabilidad", denuncia la ADE.
Exteriores, que no respondió a las preguntas de este medio, defendió en redes sociales un "esfuerzo extraordinario" y citó mejoras como el "Plan de Digitalización Consular" y contrataciones temporales. Pero la ADE insiste: "No ha habido una dotación sustancial. Todo se hace a coste cero".
Un problema que no cesa
Aunque el plazo para la "ley de nietos" cerró en octubre de 2025, su tramitación sigue congestionando los consulados. Ahora, con la regularización de inmigrantes a la vuelta de la esquina, el sistema enfrenta su mayor desafío. Mientras, miles de personas esperan en un limbo burocrático que, según los expertos, pudo evitarse con mejor planificación.





