El sector del lujo enfrenta una crisis sin precedentes en los Emiratos Árabes Unidos debido al conflicto en Medio Oriente, que ha provocado una drástica caída en las ventas de marcas europeas de alta gama en Dubái y Abu Dabi. Según fuentes consultadas, las principales boutiques de lujo registraron descensos de hasta el 50% en sus ingresos durante marzo, mientras que la afluencia de compradores en los centros comerciales más icónicos de la región se redujo significativamente.
El Mall of the Emirates, hogar de marcas como Louis Vuitton, Gucci y Chanel, experimentó una disminución del 15% en el número de visitantes durante marzo. Por su parte, el Dubai Mall, el destino turístico más popular de Dubái, vio caer su afluencia en un alarmante 50%. Aunque Abu Dabi mostró mayor resistencia, las ventas en el centro comercial Galleria también disminuyeron alrededor del 10%.
LVMH, el gigante francés del lujo, reveló que sus ventas globales cayeron un 6% durante el primer trimestre del año, alcanzando los 19.121 millones de euros. La compañía atribuyó este descenso al impacto del conflicto en Medio Oriente y a las fluctuaciones en los tipos de cambio. En términos orgánicos, su división de moda y marroquinería registró una caída del 2%, mientras que otras áreas, como perfumes y cosméticos, se mantuvieron estancadas.
El Golfo Pérsico había sido un mercado estratégico para el sector del lujo, con crecimientos anuales de dos dígitos en los últimos años. Dubái, en particular, se había posicionado como uno de los mercados más lucrativos del mundo debido a sus alquileres bajos, precios elevados y casi nula carga fiscal. Sin embargo, el conflicto iniciado el 28 de febrero, con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha sacudido la estabilidad y el glamour que la región había construido.
Esta situación representa un nuevo golpe para una industria valorada en 400.000 millones de dólares, que ya enfrentaba desafíos tras la pandemia y una desaceleración económica global. Las principales marcas de lujo, incluidas LVMH, Kering y Hermès, se preparan para publicar sus resultados trimestrales esta semana, en un contexto marcado por la incertidumbre y la contracción del mercado en una región clave.
El impacto del conflicto en Medio Oriente no solo ha afectado a las ventas de lujo, sino que también ha puesto en peligro la imagen de estabilidad y prosperidad que Dubái había cultivado durante años. Con las tensiones aún latentes, el sector enfrenta un futuro incierto en una región que hasta hace poco era considerada como una de las más prometedoras para el crecimiento del lujo.





