La guerra en Oriente Medio escala: Irán ataca a EE.UU. e Israel mientras Trump amenaza con arrasar el país
El conflicto en Oriente Medio ha entrado en una fase crítica, con Irán y sus aliados intensificando sus ataques contra Israel y Estados Unidos, mientras Washington responde con amenazas de destrucción total. La violencia, que ya supera un mes, ha golpeado infraestructuras civiles y económicas, generando temores de una crisis energética global y una guerra sin fin.
Irán lanzó una nueva ofensiva contra objetivos en Emiratos Árabes Unidos, Bahréin e Israel, en represalia por ataques previos de EE.UU. e Israel a sus instalaciones industriales. Teherán afirmó haber impactado fábricas de acero en Abu Dabi, plantas de aluminio en Bahréin y bases militares israelíes.
Israel interceptó misiles iraníes sin reportar daños, pero contraatacó con bombardeos masivos en Teherán y Beirut. La televisión estatal iraní confirmó ataques en la ciudad de Karaj, donde un puente fue alcanzado dos veces, dejando víctimas.
Mientras tanto, Donald Trump advirtió en sus redes sociales que EE.UU. aún no ha comenzado a "destruir lo que queda en Irán". El expresidente prometió atacar puentes y centrales eléctricas, asegurando que ya han dañado la mayoría de objetivos militares clave. Sin embargo, la falta de un interlocutor claro en el régimen iraní —dominado por la Guardia Revolucionaria— complica cualquier negociación.
En medio de la escalada, la Casa Blanca solicitó al Congreso un presupuesto de defensa récord: 1,5 billones de dólares para 2027, un aumento del 42% respecto a este año. El Pentágono justifica el gasto por la necesidad de reponer armamento tras la guerra con Irán.
Con EE.UU. consumiendo recursos a un ritmo acelerado y el conflicto expandiéndose, la región enfrenta su momento más peligroso en décadas. La sombra de una guerra total se cierne mientras las potencias miden fuerzas sin tregua.





