La Comisión Europea ha lanzado una investigación formal contra Shein, el gigante chino de comercio en línea, por supuestas prácticas que incluyen la venta de productos ilegales y un diseño digital "adictivo". La plataforma, conocida por su rápido crecimiento en Europa, está bajo escrutinio por permitir la comercialización de artículos como muñecas sexuales con apariencia infantil, lo que podría constituir material de abuso sexual infantil.
El proceso comenzó tras una denuncia presentada por Francia en noviembre pasado, donde también se mencionó a AliExpress, otra plataforma china. La Comisión solicitó explicaciones a Shein y ahora ha confirmado la apertura de una investigación exhaustiva. Bruselas examinará si la empresa viola la Ley de Servicios Digitales, que regula las grandes tecnológicas en la UE.
La investigación se centra en tres áreas clave: la venta de productos ilegales, el diseño adictivo de la plataforma y la falta de transparencia en sus sistemas de recomendación. La Comisión considera que las características de Shein, como juegos, notificaciones continuas y sistemas de recompensas, podrían tener un impacto negativo en el bienestar de los usuarios. Además, Bruselas cuestiona si la empresa ha implementado medidas suficientes para evitar la venta de artículos prohibidos.
Este caso no es aislado. Es la segunda vez en semanas que la Comisión cuestiona el diseño de una plataforma china, tras investigar a TikTok y a Temu, otra empresa de comercio electrónico. La preocupación por el impacto de estas plataformas en la protección del consumidor y la seguridad online sigue creciendo en Europa.
La Comisión ha asegurado que llevará a cabo la investigación "con carácter prioritario", aunque no ha establecido un plazo específico. Participará el Coordinador de Servicios Digitales de Irlanda, donde Shein tiene su sede europea. Mientras tanto, la empresa tiene la oportunidad de corregir las prácticas señaladas. A pesar de las medidas cautelares que podría tomar la Comisión, por el momento no se han aplicado.
El caso podría tener implicaciones significativas para Shein en Europa, aunque fuentes comunitarias han aclarado que un veto en la UE sería "el último recurso" y está sujeto a un procedimiento muy estricto. Por ahora, el gigante chino está bajo la lupa de Bruselas, en una investigación que podría marcar un precedente en la regulación de las plataformas digitales.





