Colombia se divide entre fútbol y una polarizada elección presidencial con sello Trump
Mientras la selección colombiana de fútbol avanza en el Mundial, el país enfrenta una tensa segunda vuelta electoral este domingo entre el ultraderechista Abelardo de la Espriella, respaldado por Donald Trump, y el izquierdista Iván Cepeda, heredero político del actual presidente Gustavo Petro. La contienda, marcada por divisiones profundas y amenazas de violencia, podría definir el futuro de Colombia y su alineación internacional.
De la Espriella, un excéntrico millonario que se hace llamar "El Tigre", sorprendió al ganar la primera vuelta con el 43.8% de los votos. Su campaña, apoyada por evangélicos, militares y hasta exnarcos como Carlos Lehder (cofundador del Cartel de Medellín), promete "mano dura" contra la guerrilla y ha recibido el entusiasta respaldo de Trump, quien lo considera un aliado clave en Latinoamérica. "Salgan y voten por 'El Tigre'. Él no decepcionará", declaró el exmandatario estadounidense.
Enfrente, Cepeda, candidato del Pacto Histórico, busca consolidar las reformas sociales de Petro, con el apoyo de jóvenes, indígenas y sindicatos. Aunque Petro mantiene una popularidad del 51%, su coalición teme un "voto escondido" conservador. El presidente ha denunciado una "alianza ultraderechista internacional" —con Milei y Netanyahu— para "comprar votos" y frenar su proyecto.
El fantasma de la violencia planea sobre las elecciones. Las disidencias de las FARC han intensificado ataques, reviviendo viejos temores, mientras medios locales advierten sobre posibles disturbios si gana De la Espriella. "Jugar con candela en un polvorín es irresponsable", editorializó El Tiempo.
Con un 42% de abstencionismo en la primera vuelta y un electorado dividido entre urbes prósperas y zonas rurales empobrecidas, Colombia vive una batalla ideológica que trasciende el balotaje. Para algunos, como el filósofo Francisco Cortés, un triunfo de "El Tigre" significaría "el regreso de la venganza". Mientras el fútbol une, la política enfrenta: el domingo se decide si el país gira a la derecha radical o refuerza la izquierda.





