El gobierno colombiano ha pedido urgentes reuniones en tres organizaciones internacionales —la ONU, la OEA y la CELAC— para tratar la crisis en Venezuela tras el ataque de Estados Unidos y la detención del presidente Nicolás Maduro. La situación ha generado una fuerte tensión en la región, lo que ha llevado a Colombia a buscar una respuesta coordinada entre los países de América Latina y el Caribe.
El lunes próximo, el Consejo de Seguridad de la ONU —donde Colombia ocupa un escaño— se reunirá para analizar los hechos y establecer una posición común. Además, el gobierno del presidente Gustavo Petro ha convocado una reunión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y un encuentro urgente de cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
Colombia ha dejado claro su compromiso con la paz, la soberanía y los derechos humanos. Estas acciones buscan dar una respuesta responsable y coordinada ante la actual crisis regional, según explicó el Ministerio de Relaciones Exteriores tras una reunión de autoridades civiles y militares en Cúcuta, ciudad fronteriza con Venezuela.
La comunidad internacional sigue de cerca estos movimientos, mientras Venezuela enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia reciente. Colombia lidera los esfuerzos para que la región hable con una sola voz frente a este conflicto.





