Colombia decide su futuro en unas elecciones marcadas por polarización y violencia
Colombia votó este domingo en unas elecciones presidenciales cruciales, con el oficialista Iván Cepeda como favorito frente a una derecha dividida y un clima de creciente inseguridad. Más de 41 millones de ciudadanos estaban llamados a las urnas en un país donde los grupos armados han ampliado su control y la desinformación campaña en redes sociales. Los primeros resultados, esperados en horas, podrían definir un balotaje el 21 de junio.
Un país en la encrucijada
Los colombianos eligen entre continuar con el proyecto de izquierda del presidente Gustavo Petro —que no puede reelegirse— o dar un giro a la derecha, siguiendo la tendencia regional. La economía muestra avances sociales, como la caída del desempleo y la pobreza, pero enfrenta una deuda récord (63,7% del PIB) y un déficit fiscal del 6,4%, el segundo más alto de Latinoamérica.
Los candidatos clave
Tres figuras dominan la contienda:
- Iván Cepeda (Pacto Histórico, izquierda), heredero político de Petro, lidera con un 38-40% en las encuestas.
- Abelardo de la Espriella (derecha radical), un polémico abogado que imita el estilo de Milei y Bukele, ronda el 25-32%.
- Paloma Valencia (uribismo, derecha tradicional), aparece como la opción "moderada" con un 18-22%.
La polarización es tal que la derecha tradicional ahora parece moderada frente al discurso disruptivo de De la Espriella, quien promete "mano dura" contra el crimen.
Violencia y narcotráfico: la sombra de la campaña
La promesa de "paz total" de Petro fracasó: los grupos armados han duplicado sus miembros, los homicidios alcanzaron su nivel más alto desde 2021 y la producción de cocaína bate récords. En 386 municipios (34% del país), los votantes enfrentan amenazas de violencia. "El orden público es el principal problema", admiten 4 de cada 10 colombianos.
¿Balotaje a la vista?
Ningún candidato lograría ganar en primera vuelta. Cepeda iría al balotaje, pero la incógnita es si se enfrentará a De la Espriella o a Valencia. Las encuestas ya fallaron en 2022 y podrían equivocarse otra vez. La abstención, históricamente alta (53-58%), podría ser decisiva.
El desafío del próximo presidente
Quien gane heredará un país con cuatro crisis urgentes: inseguridad, déficit fiscal, colapso sanitario y corrupción. Sin mayoría en el Congreso, deberá negociar acuerdos para gobernar. "Ganar es solo el primer paso", advierten analistas. La paciencia de los colombianos, agotada por décadas de conflicto, se agota.





