China y Rusia sellan alianza estratégica en cumbre de alto nivel
Los líderes de China y Rusia, Xi Jinping y Vladimir Putin, se reunieron hoy en Pekín en una pomposa ceremonia que refuerza su alianza contra Occidente. La visita, cargada de simbolismo, ocurre días después de que el expresidente estadounidense Donald Trump pisara el mismo suelo, marcando un claro pulso geopolítico.
Con banderas ondeando en la plaza de Tiananmen y salvas de honor, Putin fue recibido como un aliado clave. Ambos países buscan blindar su cooperación en energía, defensa y un "nuevo orden mundial" que desafíe la influencia de EE.UU. y la UE. Se espera la firma de 40 acuerdos, aunque el foco está en su apoyo mutuo frente a sanciones occidentales.
Esta cumbre celebra 25 años del tratado de amistad entre ambos, pero también consolida su acercamiento desde que en 2022 proclamaran una "amistad sin límites". Moscú necesita el respaldo económico de Pekín para sortear el aislamiento por la guerra en Ucrania, mientras China gana un socio para expandir su poder global.
Medios chinos califican el vínculo como "histórico", y Putin lo definió como "sin precedentes". Sin embargo, analistas advierten que esta alianza podría escalar tensiones con Occidente, especialmente en temas como Taiwán o el suministro de armas a Rusia.
La reunión deja claro que, mientras EE.UU. y Europa intentan contenerlos, Xi y Putin apuestan por redefinir el tablero internacional a su favor.





