El plan de Estados Unidos y Panamá para establecer una "Fuerza de Represión de Pandillas" en Haití, bajo el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU, enfrenta un serio revés debido a la oposición de China y Rusia. Esta negativa amenaza con dejar a Haití sumido en una crisis de seguridad aún más profunda, mientras las pandillas continúan extendiendo su control y perpetrando crímenes con impunidad.
### La propuesta y sus objetivos
La iniciativa propone el despliegue de 5,500 efectivos armados y la creación de una oficina de la ONU en Puerto Príncipe. El propósito es coordinar esfuerzos para combatir a las pandillas que dominan gran parte del territorio haitiano. Esta medida busca sustituir la actual Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), liderada por Kenia, que ha sido criticada por su falta de recursos y resultados limitados.
### La oposición de China y Rusia
Sin embargo, ambos miembros permanentes del Consejo de Seguridad han expresado reservas sobre convertir la MSS en una misión de paz formal de la ONU. Argumentan que no existen las condiciones adecuadas para un despliegue con mandato militar, lo que ha bloqueado el consenso necesario para avanzar con la propuesta.
### La crisis haitiana en números
La situación en Haití es alarmante. Según la Organización de los Estados Americanos (OEA), las pandillas controlan alrededor del 90% de Puerto Príncipe. Solo en 2024, la violencia ha dejado más de 5,600 muertos. Albert Ramdin, secretario general de la OEA, ha calificado esta crisis como una amenaza para la paz y la seguridad regional.
### La postura de Estados Unidos
La Casa Blanca ha insistido en que la crisis en Haití representa un riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos. Por ello, el presidente Joe Biden y su secretario de Estado, Antony Blinken, han presionado para que el Consejo de Seguridad apruebe la iniciativa.
### El futuro incierto
Si China y Rusia mantienen su bloqueo, la actual misión de apoyo en Haití, cuyo mandato expira en octubre, concluiría sin un reemplazo. Esto dejaría a las pandillas con mayor libertad para continuar sus actividades criminales, incluyendo asesinatos, tráfico de personas y violencia sistemática.
La crisis en Haití sigue siendo uno de los desafíos más urgentes en la agenda internacional. Sin un acuerdo en el Consejo de Seguridad, la situación podría deteriorarse aún más, dejando a millones de haitianos en un estado de vulnerabilidad extrema.




