Casi 100 soldados estadounidenses han resultado heridos en los últimos días por ataques de Irán contra bases militares de EE.UU. en Oriente Medio, según confirmó este lunes el Pentágono. Las bajas ocurrieron tras el fracaso de las negociaciones para poner fin al conflicto entre ambos países.
Los ataques iraníes, dirigidos contra instalaciones militares estadounidenses en la región, han intensificado las tensiones en una zona ya convulsa. Fuentes del Departamento de Defensa advirtieron que las heridas varían desde traumatismos leves hasta casos más graves, aunque no se han reportado muertes.
El aumento de la violencia se produce después de que las conversaciones diplomáticas entre Washington y Teherán se rompieran sin avances. Irán, acusado por EE.UU. de financiar grupos armados en la zona, ha incrementado sus acciones militares en las últimas semanas.
Expertos internacionales alertan de que la escalada podría desencadenar una confrontación más amplia, con repercusiones globales. Mientras, el gobierno estadounidense evalúa su respuesta, en medio de crecientes presiones para contener la crisis.
La situación refleja el deterioro de las relaciones entre ambos países, que llevan años enfrentados por el programa nuclear iraní y la influencia regional de Teherán.

