La empresa francesa Capgemini ha anunciado la venta de su filial Capgemini Government Solutions luego de recibir fuertes críticas por su colaboración con el Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE). La compañía confirmó que el proceso de venta comenzará de inmediato y destacó que esta subsidiaria representa apenas el 0,4% de los ingresos totales del grupo. La decisión se produce en medio de un creciente escándalo en Francia, donde las críticas se intensificaron tras las polémicas operaciones de ICE en Minnesota.
El ICE ha sido centro de controversias debido a la llamada operación 'Metro Surge', lanzada en diciembre pasado para arrestar a inmigrantes indocumentados en el estado gobernado por los demócratas. Según informes de la asociación Observatorio de las Multinacionales, la filial de Capgemini proporcionó una herramienta clave para identificar y localizar a personas extranjeras, lo que exacerbó la indignación pública.
Las acciones del ICE en Minnesota han sido ampliamente rechazadas por autoridades locales y miles de manifestantes, quienes llevan semanas protestando para exigir su salida del estado. Durante una de estas manifestaciones, dos estadounidenses, Renée Good y Alex Pretti, ambos de 37 años, fueron asesinados a tiros por agentes de inmigración, lo que ha generado conmoción tanto dentro como fuera de Estados Unidos.
Capgemini, una de las principales consultoras tecnológicas a nivel global, busca distanciarse del escándalo y minimizar el impacto negativo en su imagen corporativa. La empresa insiste en que esta filial tiene un peso mínimo en sus operaciones estadounidenses, pero las críticas han alcanzado un nivel internacional difícil de ignorar. Mientras tanto, el proceso de venta se perfila como un intento de cerrar un capítulo controvertido en la historia de la compañía francesa.





