Un político francés pide AISLAR a España de Europa por regularizar a medio millón de inmigrantes
Un destacado candidato presidencial francés ha provocado un terremoto político al pedir que España sea "aislada" de Europa por su decisión de regularizar a 500.000 inmigrantes indocumentados. Bruno Retailleau, exministro del Interior y aspirante a las elecciones de 2027, comparó la medida del Gobierno de Pedro Sánchez con una "crisis viral" y exigió restablecer controles fronterizos en los Pirineos.
Retailleau lanzó la polémica advertencia durante una entrevista en el programa Quotidien: "No podemos tolerar esta regularización masiva. Va contra el espíritu europeo". El político conservador insistió en que los inmigrantes regularizados en España podrían cruzar libremente a Francia y otros países de la UE: "Ahí hay que actuar. Debemos aislar a España".
Sus palabras generaron inmediato rechazo en partidos franceses, desde el oficialista Renaissance hasta el Partido Socialista, que tacharon sus declaraciones de "ridículas e irresponsables". Sin embargo, la extrema derecha de Marine Le Pen respaldó parcialmente su postura: Jordan Bardella, líder de Agrupación Nacional, afirmó que "un permiso español no debería permitir circular por toda Europa".
Comparación con el COVID y críticas
Medios conservadores franceses como CNews respaldaron a Retailleau, comparando la política migratoria española con una pandemia: "El socialismo de Sánchez debe quedar confinado en España", escribió un columnista. Pero el Gobierno español rechazó las acusaciones, subrayando que la medida solo beneficia a personas que llevan más de cinco meses en el país y "no crea efecto llamada".
Analistas ven en la explosiva declaración un intento de Retailleau de radicalizar su discurso ante las elecciones de 2027, buscando diferenciarse tanto de Macron como de Le Pen. Sin embargo, su propuesta de cerrar fronteras choca con el Tratado de Maastricht, base de la libre circulación en la UE.
Mientras la polémica escala, Bruselas evita pronunciarse, pero el mensaje está claro: la migración vuelve a dividir Europa.





