El canciller alemán, Friedrich Merz, ha alertado este viernes sobre el grave peligro que supondría una guerra prolongada en Irán, subrayando que nadie saldría beneficiado de un conflicto extendido o de un posible colapso del Estado iraní. Su advertencia llega en un momento de creciente tensión en la región, donde las disputas sobre el programa nuclear de Irán y su amenaza hacia Israel y sus vecinos han generado preocupación global.
Merz afirmó que Alemania comparte los objetivos de Estados Unidos e Israel en su enfoque contra el programa nuclear y de misiles iraní, así como su preocupación por la seguridad regional. Sin embargo, insistió en que cualquier acción debe evitar un escenario de guerra indirecta o la desestabilización total de Irán. "El pueblo iraní tiene derecho a decidir su propio destino, pero los riesgos aumentan cada día", declaró.
El canciller alemán destacó que la prioridad debe ser alcanzar un acuerdo de paz regional que garantice la seguridad y la existencia de todos los Estados, incluidos Israel y los países del Golfo. "Irán no debe convertirse en un campo de batalla para conflictos indirectos, y el Estado iraní debe seguir funcionando", advirtió.
El mensaje de Merz refleja la preocupación internacional ante un posible escalamiento del conflicto, que podría tener repercusiones devastadoras para Oriente Medio y más allá. Su llamado a la diplomática busca evitar una crisis mayor en una región ya convulsionada.





