Cuba busca combustible desesperadamente: barco con bandera cubana navega lentamente hacia la isla en medio de crisis energética
Un buque tanquero cubano, el LPG Emilia, avanza a paso de tortuga hacia el puerto de Cienfuegos en medio de la grave escasez de combustible que sufre el país. El barco, cargado probablemente con gas licuado o derivados del petróleo, lleva más de 40 días en el mar tras zarpar de Puerto de Pastelillo (Cuba) el pasado 22 de diciembre, según datos de seguimiento marítimo.
Con una velocidad de solo 3,3 nudos —menos de la mitad de lo habitual para este tipo de embarcaciones—, el tanquero parece ser otra pieza en el frágil rompecabezas energético de la isla, donde los apagones y la falta de suministros son pan de cada día. Su ruta sugiere una escala reciente en Jamaica, aunque su destino final apunta claramente a aliviar la crisis en Cuba.
El LPG Emilia, de 178 metros de eslora, ha sido un actor frecuente en el abastecimiento cubano, con 11 escalas en puertos de la isla en el último año. También hizo una parada en España, según registros. Sin embargo, su actividad ha sido irregular: en 2025 pasó 46% del tiempo anclado y solo 18% en puerto, reflejando las limitaciones financieras y logísticas del régimen de La Habana.
La última carga conocida del barco fue en el terminal de Nuevitas, gestionado por una empresa estatal cubana. Su lento avance hacia Cienfuegos podría indicar un nuevo intento del gobierno para sortear las sanciones de EE.UU. y asegurar combustible vital para la población.
Cuba enfrenta una de sus peores crisis energéticas en décadas, con frecuentes cortes de electricidad y largas colas en gasolineras. El LPG Emilia es solo uno de los varios barcos que el gobierno mueve en secreto para paliar la escasez, aunque su lentitud sugiere que la solución no llegará pronto.





