Brigitte Macron lucha contra el bulo que cuestiona su identidad
La primera dama de Francia, Brigitte Macron, está decidida a poner fin a una falsa teoría que lleva años circulando por internet: la idea de que es un hombre. Este lunes, 10 personas se enfrentan a un juicio en París por difundir esta mentira, que ha traspasado fronteras y llegado a sabotear su identidad en los sistemas públicos franceses.
El juicio contra los acusados
El caso, que se lleva a cabo en el Tribunal Correccional de París, durará dos días. Los acusados, ocho hombres y dos mujeres de entre 41 y 60 años, incluyen figuras como un profesor, un publicista, un informático y la médium Delphine J., quien inició el rumor a través de su canal de YouTube. Todos compartieron información falsa, como una portada falsa de la revista Time donde Brigitte aparece como "el hombre del año" y acusaciones de "pedofilia" por la diferencia de edad entre los Macron, de 24 años.
El alcance del bulo
El rumor se extendió rápidamente, llegando incluso a Estados Unidos, donde la youtuber Candice Owens hizo una serie documental basada en esta falsa teoría. En Francia, la situación escaló hasta el punto de que se organizó una convocatoria en Amiens, ciudad natal de Brigitte, para "aclarar el asunto". Más de 2.000 personas se inscribieron para participar.
La batalla legal
Brigitte Macron presentó una denuncia en agosto de 2024, lo que llevó a varias detenciones entre diciembre de ese año y febrero de 2025. Los acusados se enfrentan ahora a penas de hasta dos años de prisión. Uno de ellos, la médium Delphine J., ya fue condenada por difamación en 2024, aunque fue absuelta en apelación. La familia Macron recurrió la decisión y el caso sigue abierto.
El objetivo de Brigitte
La primera dama busca poner fin a las mentiras que han dañado su reputación y la de su familia. Para ello, su equipo legal está preparando pruebas científicas y fotografías que confirmen su identidad como mujer. Este caso no solo busca justicia, sino también frenar la impunidad de las fake news y el ciberacoso.
Brigitte Macron quiere cerrar este capítulo de su vida y enviar un mensaje claro: las mentiras tienen consecuencias.





