Bombas de racimo: el arma letal que mata a civiles y sigue creciendo en las guerras modernas

Bombas de racimo: el arma letal que mata a civiles y sigue creciendo en las guerras modernas

Las bombas de racimo continúan causando estragos en conflictos alrededor del mundo, a pesar de estar prohibidas internacionalmente desde 2008. Según un informe reciente de la Coalición Contra las Municiones en Racimo (CMC), al menos 314 civiles murieron a causa de este tipo de armamento en 2024, con Ucrania como el país más afectado. Este reporte destaca cómo estas municiones, diseñadas para dispersar múltiples explosivos sobre una amplia área, siguen siendo utilizadas en violación de las normas internacionales, dejando un rastro de muertes y destrucción.

El informe revela que casi 200 de las víctimas mortales fueron registradas en Ucrania, donde tanto las fuerzas rusas como las ucranianas han recurrido a estas armas desde el inicio del conflicto a gran escala en 2022. Sin embargo, la CMC advierte que la cifra real podría ser mucho mayor, ya que muchos incidentes no se reportan. Además de Ucrania, países como Myanmar, Siria y Tailandia también han sido escenario de ataques con bombas de racimo este año. Incluso Israel ha denunciado su uso por parte de Irán.

Uno de los mayores peligros de estas municiones es su alta tasa de fallos. Muchos de los explosivos no detonan inmediatamente, convirtiéndose en minas improvisadas que permanecen activas durante años. De hecho, 57 de las víctimas registradas en 2024 murieron tras pisar restos de bombas de racimo abandonadas. Los niños representan el 42% de las víctimas, lo que subraya el impacto humanitario devastador de estas armas.

La Convención de Oslo de 2008 prohíbe no solo el uso de bombas de racimo, sino también su producción, transferencia y almacenamiento. Sin embargo, países clave como Ucrania, Rusia, Estados Unidos, Siria y Myanmar no forman parte de este acuerdo. Además, el informe denuncia la reciente retirada de Lituania de la convención, un hecho preocupante que podría debilitar las normativas internacionales diseñadas para proteger a los civiles.

Pese a las restricciones, estas armas siguen siendo utilizadas y transferidas entre países. El informe documenta al menos siete transferencias de bombas de racimo desde Estados Unidos a Ucrania, con Alemania como punto de tránsito. También se ha confirmado el uso de proyectiles norcoreanos en el frente ucraniano. Esta situación contrasta con los esfuerzos de otros países, como Perú, que completó la destrucción de su arsenal en diciembre de 2023.

La próxima reunión de los Estados miembros de la Convención de Oslo, programada para septiembre en Ginebra, será crucial para abordar estos desafíos. El objetivo será evaluar el impacto de la retirada de Lituania y reforzar los compromisos internacionales para eliminar estas armas letales, que siguen cobrando vidas inocentes en todo el mundo.

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Pinterest
Telegram
Threads
Reddit

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Noticias recientes

Selección del editor

No te pierdas ninguna noticia importante. Suscríbete a nuestro boletín.