Estados Unidos se prepara para un posible ataque militar si Irán coloca minas en el estratégico estrecho de Ormuz, según declaraciones del presidente Donald Trump. Esta advertencia se produce en medio de crecientes tensiones entre ambos países, que han llevado a una caída en los principales índices de la bolsa de Nueva York y a un aumento en los precios del petróleo. Los inversores están en alerta máxima mientras los líderes mundiales intentan mediar para evitar una escalada del conflicto.
El jueves, Trump ordenó a la Armada estadounidense que "disparara y destruyera cualquier embarcación" que colocara minas en las aguas del estrecho de Ormuz. Afirmó tener "control total" sobre la zona, asegurando que "ningún barco" puede entrar o salir sin la aprobación de Estados Unidos. "¡Está completamente sellado hasta que Irán logre un acuerdo!", declaró el mandatario.
Las tensiones se intensificaron tras la incautación de un petrolero vinculado a Irán por parte del ejército estadounidense en el océano Índico. Irán, por su parte, publicó un video que muestra a sus soldados abordando un buque de carga cerca del estrecho. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, calificó el bloqueo como un "acto de guerra".
En medio de este clima de confrontación, los mercados financieros sufrieron pérdidas. El índice Dow Jones bajó un 0,37%, el S&P500 cayó un 0,41% y el Nasdaq Composite se desplomó un 0,89%. Sin embargo, los resultados trimestrales de grandes empresas estadounidenses, en su mayoría positivos, ayudaron a mitigar en parte el impacto negativo.
El petróleo también se vio afectado por la crisis. Los futuros del crudo Brent superaron los 100 dólares por barril y cerraron en 103,33 dólares, un aumento del 1,4%. Danni Hewson, jefa de análisis financiero de AJ Bell, señaló que "es difícil para los mercados mantener una actitud positiva" ante esta situación y advirtió que los inversores ya no esperan un rápido retorno a la "normalidad".
Mientras tanto, mediadores de Pakistán, Turquía y Egipto intentan salvar las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, aunque hasta ahora se han logrado pocos avances. En este contexto, la actividad empresarial estadounidense mostró signos de recuperación en abril tras una desaceleración en marzo, según datos de S&P Global. No obstante, el Departamento de Trabajo reportó un aumento en las solicitudes de subsidio por desempleo, superando las expectativas.
En el ámbito corporativo, Texas Instruments experimentó un alza del 19,3% tras publicar previsiones optimistas, mientras que empresas como IBM y ServiceNow sufrieron fuertes caídas en sus acciones debido a resultados decepcionantes. Honeywell y Lockheed Martin también registraron pérdidas significativas.
La crisis en el estrecho de Ormuz sigue siendo un punto focal en la geopolítica mundial, con implicaciones económicas y militares que podrían afectar la estabilidad global en los próximos días. Tanto Estados Unidos como Irán han mostrado músculo militar, elevando las preocupaciones de una posible escalada que ningún inversor parece dispuesto a descartar.





