El índice IPSA de Chile cerró con una caída del 0,3% en una jornada marcada por la corrección de SQM-B, uno de los valores más influyentes del mercado local. A pesar de un entorno internacional favorable, con señales de distensión en Medio Oriente, un petróleo más barato y avances en Wall Street, el selectivo chileno no logró aprovechar el impulso. Las acciones de SQM-B, ligadas al litio, retrocedieron un 6,12% después de un fuerte rally en la sesión anterior, lo que frenó cualquier intento de recuperación del índice.
El mercado chileno mostró signos mixtos. Sectores como aerolíneas, bancos, retail y centros comerciales registraron avances, pero la fuerte caída de SQM-B distorsionó el panorama general. LATAM Airlines fue una de las estrellas del día, con un alza del 6,52%, favorecida por un escenario geopolítico menos adverso para el sector aéreo. En el frente financiero, el Banco de Chile subió un 1,90%, mientras que Itaú Chile y Santander Chile también cerraron con ganancias.
El contexto internacional fue claramente positivo. Wall Street extendió su rally en abril, impulsado por la reapertura del Estrecho de Ormuz y las conversaciones entre EE.UU. e Irán sobre la liberación de activos congelados. El Nasdaq 100, índice tecnológico, avanzó por decimotercera sesión consecutiva, su mejor racha desde 2013. Este entorno favorable podría apoyar al mercado chileno en las próximas sesiones, especialmente en sectores vinculados al crecimiento y el consumo.
La próxima semana, la atención se centrará en los resultados trimestrales. BCI y SONDA presentarán sus cifras, lo que podría mover expectativas en los sectores bancario y tecnológico. Para BCI, el mercado espera un beneficio por acción de CLP 1.178,30, mientras que para SONDA la estimación es de CLP 2,06. Estos balances serán clave para entender el rumbo de estas compañías en un contexto económico aún incierto.
Aunque el IPSA mostró debilidad, el mercado chileno en términos internos no estuvo tan flojo. El apetito por riesgo se mantuvo presente, aunque no fue suficiente para contrarrestar el impacto de la corrección en SQM-B. El índice refleja las tensiones de un mercado que, a pesar de los estímulos externos, sigue enfrentando desafíos internos.





