Bill Gates, cofundador de Microsoft, ha pedido disculpas públicamente por mantener vínculos con el condenado pederasta Jeffrey Epstein, admitiendo que manchó la reputación de su fundación. En una reunión con el personal de la Fundación Gates, Gates reconoció que fue "un gran error" relacionarse con Epstein, quien fue acusado de delitos sexuales antes de su muerte en 2019. Además, se disculpó por llevar a ejecutivos de la fundación a reuniones con el magnate.
Gates también abordó los rumores sobre sus relaciones con dos mujeres rusas vinculadas a Epstein, aunque insistió en que no fueron parte de la red de víctimas del delincuente. "No hice nada ilícito. No vi nada ilícito", afirmó, explicando que las fotos publicadas recientemente en las que aparece con mujeres eran tomadas a petición de Epstein tras las reuniones. Gates negó categóricamente haber tenido contacto con las víctimas de Epstein.
El empresario reveló que conoció a Epstein en 2011 y mantuvo reuniones con él hasta 2014, incluso después de que Epstein se declarara culpable en 2008 de solicitar servicios sexuales a una menor. Gates admitió que, sabiendo ahora la magnitud de los crímenes de Epstein, la situación es "cien veces peor" de lo que pensaba.
Este escándalo surge en medio de documentos recientemente publicados que vinculan a Epstein con figuras prominentes. Gates también negó acusaciones de que Epstein intentó implicarlo en una supuesta aventura extramatrimonial y en el uso de antibióticos para tratar una enfermedad de transmisión sexual. Gates aseguró que esos correos electrónicos nunca se enviaron y podrían ser parte de un intento de Epstein por perjudicarlo.
A pesar de sus disculpas, Gates enfrenta críticas por no haber cortado lazos con Epstein antes, especialmente cuando su esposa, Melinda, expresó preocupación por la relación. Este caso pone bajo escrutinio las conexiones de alto perfil con el delincuente sexual y plantea preguntas sobre cómo las figuras públicas manejan sus asociaciones controvertidas.





