Brasil y México: dos caras opuestas en el mercado latinoamericano mientras crece la incertidumbre
Las bolsas de América Latina cerraron el primer semestre de 2026 con resultados dispares, pero el contraste entre Brasil y México roba la atención. Mientras Brasil enfrenta riesgos por tasas de interés más altas y turbulencia política, México aprovecha oportunidades únicas, como el impulso del Mundial de fútbol y empresas resilientes.
Bank of America rebajó su recomendación para el mercado brasileño, advirtiendo que el espacio para recortes de tasas se reduce. La institución elevó su pronóstico para la tasa Selic al 14,25% a fin de año, lo que encarece el crédito y frena el crecimiento. Además, la depreciación del real y la incertidumbre electoral añaden presión. El banco retiró de su cartera recomendada a empresas como Sabesp y Ecorodovias, manteniendo solo apuestas selectivas en bancos como Itaú y Bradesco.
En cambio, México brilla con factores propios que atraen a los inversores. Antonio Hernández Vélez, de Actinver, destacó que el Mundial de fútbol beneficiará a centros comerciales, como los de Danhos en Ciudad de México. Empresas como Cemex, Grupo Bimbo y Vesta también figuran entre las favoritas, gracias a su capacidad para mantener márgenes y aprovechar oportunidades, como una posible renegociación del T-MEC.
El segundo semestre estará marcado por desafíos globales: el conflicto en Medio Oriente, los precios del petróleo y las decisiones de la Reserva Federal bajo su nuevo presidente, Kevin Warsh. Pero mientras Brasil navega aguas turbulentas, México demuestra que, incluso en un contexto volátil, hay sectores que pueden crecer.
Por ahora, ni Bank of America ni Actinver han dado pronósticos concretos sobre cuál de los dos gigantes latinoamericanos terminará el año en mejor posición. Pero una cosa es clara: en 2026, el destino económico de la región dependerá menos de factores globales y más de las decisiones que se tomen dentro de cada frontera.





