La obsesión por los glúteos perfectos arrasa en clínicas estéticas: así son los tratamientos más demandados
La fiebre por conseguir unos glúteos firmes y elevados sin pasar por el quirófano se ha disparado en clínicas de medicina estética de todo el mundo, con pacientes cada vez más jóvenes y exigentes. Olalla Álvarez, experta en Aesthetic Medicine, revela a The Sun las técnicas no invasivas que están revolucionando el sector, donde la naturalidad y los resultados progresivos marcan la pauta.
"Ya no se buscan volúmenes exagerados como hace una década. Ahora prima la armonía y mejorar lo que ya tienes", explica Álvarez. Las redes sociales y figuras como las Kardashian han popularizado este ideal, pero la demanda va más allá: mujeres de 20 a 50 años quieren combatir la flacidez, la celulitis o el efecto "banana" bajo los glúteos sin cirugía.
Tecnología vs. ejercicio
Los tratamientos estrella combinan láser, radiofrecuencia y estimulación muscular. El Emsculpt Neo, por ejemplo, usa impulsos electromagnéticos para contraer los glúteos hasta 20,000 veces en 30 minutos —equivalente a un año de sentadillas— mientras quema grasa. "Es ideal para quienes entrenan pero no logran ese lift natural", detalla Álvarez.
Otro éxito es el Emtone, que ataca la celulitis con calor y vibración, y los inductores de colágeno para reafirmar la piel. "Los protocolos personalizados son clave: no es lo mismo una joven que busca volumen que una madre posparto", añade.
Moda o tendencia duradera
A diferencia de otros boom estéticos, los expertos creen que esta tendencia llegó para quedarse. "El glúteo ya es tan prioritario como el rostro. La gente invierte en mantenimiento, no solo en soluciones rápidas", asegura Álvarez.
El secreto, advierten, está en combinarlos con ejercicio y dieta. "Ningún dispositivo hace milagros, pero son el complemento perfecto para quien quiere lucir su mejor versión sin bisturí".
Con precios que oscilan entre £1,500 y £3,500 por tratamiento, la industria promete seguir creciendo: solo en Reino Unido, las búsquedas de "lifting de glúteos sin cirugía" se han triplicado en el último año. La obsesión por el perfect bum no da señales de freno.









